Descripción de la situación problemática
Para esta primera
actividad del módulo II del MOOC que nos ocupa, he elegido el caso número 2 de
los 4 propuestos. Se trata de un caso de victimización de tipo activo.
Precisamente me ha parecido interesante el hecho de que se tratase de una
víctima activa, ya que son niños en los que puede pasar más desapercibido el
acoso al no ofrecer una imagen tan indefensa como pudiera ocurrir en otros
casos de víctimas pasivas. Tal y como reflejan las estadísticas señaladas en el
módulo I, este tipo de víctimas representa un porcentaje muy bajo dentro de los casos de acoso pero no
debemos perder de vista este perfil de víctima, si no por el contrario tomar
conciencia de que cualquier alumno/a puedes ser blanco de bullying.
Concretamente, en este caso se trata de una niña de 11 años que ha declarado
sufrir acoso escolar.
Situación de la
clase y de sus protagonistas
Según los datos del
informe proporcionado, se ha entrevistado a un grupo de 28 alumnos en el que predominan
en un 54% las niñas. Según las respuestas del grupo, el ambiente en el aula es
agradable y tranquilo tanto a nivel de trabajo como a nivel relacional, ya que
la mayoría afirma tener muchos amigos en
su grupo-clase. En cuanto a la presencia de conflictos, reconocen que sí los
hay.
Esta última
afirmación parece algo incongruente con las anteriores ya que normalmente los
conflictos perjudican el clima general y en los casos en los que hay vínculos
amistosos los conflictos suelen ser pasajeros y breves
Esta contrariedad
debe tenerse en cuenta ya que estamos ante un grupo al que los conflictos (peleas,
discusiones…) parece no afectarles o no parecerles grave. Una posible causa
puede ser que los conflictos sean constantes y focalizados, es decir, siempre
ocurran con los mismos niños y el resto lo vea como algo “normalizado”. Otro
motivo puede ser que verdaderamente en este grupo los desencuentros y
humillaciones entre compañeros formen parte de su dinámica, habiendo un alto
porcentaje de alumnos reforzadores, cómplices o incluso acosadores.
Algo que también
resulta llamativo es la discrepancia entre las respuestas de la alumna que dice
sufrir el acoso, la alumna 24 y el resto de los entrevistados. Así, mientras
los compañeros opinan que tiene algún amigo, se defiende parcialmente y no es
acosada a través de redes, la propia alumna afirma que no se siente indefensa,
no tiene ningún amigo y sí la molestan por el móvil o redes. Estas diferencias son comprensibles ya que es
normal que tenga distinta percepción la propia víctima que el resto de niños
que no sufren bullying o que incluso participan de él o lo consienten.
Prestando atención a
las respuestas de la alumna afectada, destaca el hecho de no saber dar
respuesta a las causas del acoso y que a pesar de haber contestado que no tiene
ningún amigo, afirme que se lleva muy bien con su compañera de mesa y nombre
dos compañeros con los que simpatiza (sólo nombra dos cuando se le da opción de
nombrar hasta cinco).
En lo que sí parecen
estar de acuerdo los compañeros con la alumna en cuestión es en que a menudo se
le molesta, insulta y pega y que lo está pasando mal con la situación. El
rechazo generalizado por parte de sus compañeros es real, manifestando rechazo
a sentarse a su lado el 74% de los compañeros.
Así, aunque existan
pequeñas diferencias en los testimonios, ambos coinciden en lo principal: la
alumna 24 es víctima de acoso en el contexto escolar. Esta situación requiriere
indudablemente de la puesta en práctica de una intervención concreta.
Propuesta de intervención
La actuación vendrá
determinada por lo que marque el protocolo de actuación del centro. Se trata
sin lugar a dudas de un caso de acoso por lo que el equipo directivo y el resto
de claustro debe estar al corriente.
A continuación se
exponen las principales acciones a realizar. SE trata de un esbozo de
propuesta,, que en la práctica deberá ir ajustándose a la información del caso
que vayamos obteniendo y a cómo se vayan desarrollando los hechos.
De forma paralela se intervendrá de forma concreta
con la alumna afectada y con el grupo-clase.
INTERVENCIÓN CON ALUMNA 24
Entrevista personal.
Por un lado nos
servirá para recoger más información (si los acosadores son siempre los mismos
o no, cómo han actuado los posibles testigos, qué tipo de agresiones sufre, con
qué frecuencia y en qué lugares ocurre, si son completamente arbitrarias o
puede haber algún posible desencadenante o conflicto previo que las origine…).
Al mismo tiempo
se procurará generar un clima de total confianza y apoyo entre alumna-maestro, haciéndole
sentir que no está sola, que se va a trabajar para que la situación mejore, que
comprendemos lo mal que lo está pasando. Siempre se hará intentando devolverle
una imagen positiva de ella misma a partir de la información que nos transmita.
En el caso de que
ella misma reconozca parte de responsabilidad en el conflicto se intentará que
reflexione sobre sus actuaciones y reconozca su responsabilidad, pero nunca sin
perder de vista que es ella la víctima de la situación de acoso y actúa con
desventaja de poder frente a la otra parte.
En esta
entrevista se le darán una serie de pautas para intentar zafarse de las
situaciones de acoso.
Situaciones de acoso verbal: en la medida de lo
posible, no entrar en el juego del (los) acosador/es, evitando entrar en
discusiones aunque sea él quien las inicie. Siempre que pueda que busque el
contacto con un profesor, acudiendo directamente a él o haciéndose visible para
que los acosadores regulen su conducta.
Acoso a través de las redes: si efectivamente le
molestan a través de mensajería y redes resulta evidente la necesidad de que
corte la comunicación (bloquee) con los alumnos que le molestan.
Situaciones de violencia física: se le darán
pautas como que evite estar sola en los espacios que no haya adultos, que en
los tiempos fuera del aula evite compartir espacios con esos niños, que busque
la compañía de los alumnos prosociales o con los que más afinidad sienta.
En esta entrevista
se recogerá también información sobre el ámbito familiar, cómo cree la niña que
sus padres actuarán ante la situación, porque no ha hablado más con ellos al
respecto... Se trata de una situación de la que la familia debe ser conocedora,
pero es importante conocer de qué contexto escolar se trata ( con clima
familiar saludable o por el contrario conflictivo, familias desestructuradas…)
para propiciar el acercamiento con la familia más acertado posible y siempre buscando
el apoyo hacia la alumna.
Cambio de
ubicación en el aula y pareja de trabajo si resultara conveniente.
Basándonos en la
información arrojada en la entrevista personal se reubicará a la alumna. Puesto que la alumna manifiesta que se siente
muy bien con su compañero de mesa, puede resultar positivo no hacer cambios al
respecto, siempre que comprobemos que es recíproco por parte de ese compañero y
está dispuesto a ayuda a la niña acosada.
Como novedad, se situará lo más cerca posible (dependiendo de la distribución
de las mesas) al menos a uno de los alumnos prosociales del grupo-clase hacia
el que la alumna haya mostrado mayor simpatía.
Actividades específicas para la alumna.
Según describe el
informe se trata de una alumna con alto nivel de actividad, por lo que
podría ser útil diseñar actividades que
le permitan controlar o disminuir su nivel de impulsividad, aprender a
relajarse y con trabajar habilidades sociales y estrategias para socializar
mejor. Dependiendo del nivel de autoestima que percibamos y el que nos refleje Socioescuela se trabajará desde la
mejora de autoestima, el ajuste de su autoconcepto etc.
INTERVENCIÓN CON LOS ACOSADORES
Si las agresiones
provienen por parte de determinados alumnos debe intervenirse con ellos para
tratar de erradicar las conductas-acoso. No se trata de que se sientan acusados
desde el primer momento, también se les debe escuchar.
Se les preguntará
sobre las agresiones relatadas por la niña (sin posicionarla como delatora),
por qué actuaron de esa manera, cómo se sintieron después, qué beneficio
obtuvieron con ellos, qué creen que opinan el resto del grupo sobre estas
conductas y sobre ellos mismos, cómo creen que se sintió la alumna 24…
Se les informará
de forma explícita de que se trata de conductas graves e inadmisibles,
informándoles sobre las medidas estipuladas por el centro (recogidas en el
Reglamento de Régimen Interior) y las posibles consecuencias que pueden tener
acciones ya cometidas (en el caso de que las agresiones físicas/verbales hayan
sido reincidentes y conocidas por profesores del centro).
INTERVENCIÓN CON EL GRUPO
Parece necesario trabajar
a nivel grupal algunos aspectos en torno a las relaciones sociales y la
resolución de conflictos, como indica el hecho de que consideren que hay buen
clima siendo conocedores de que existe, al menos un caso de bullying en la
clase. A través del debate, visionado de vídeos o a través de historias
narradas, noticias en la prensa y otros materiales se inducirá a la reflexión y
debate, intentando promover una visión empática y el rechazo de la violencia,
así como la sensibilización con las víctimas sean como sean (aunque no sean mis
amigos o me caigan mal).
De forma
explícita se trabajará la idea de que el consentir o ser testigos y no informar
de una situación de acoso nos hace cómplices.
Entrevista con los compañeros-ayuda.
Se realizará una entrevista personal con ellos en la que se
les explicará la situación, buscando que empaticen con la alumna 24 y se pedirá
colaboración. Se les preguntará qué opinan al respecto, cómo creen que pueden
ayudar a la alumna 24…
INFORMACIÓN A LA FAMILIAS
Se trata de algo imprescindible. Se pondrá al corriente de
la situación tanto a la familia del acosado como a las del acosador. Se
escuchará su punto de vista, se les preguntará qué sabían de todo lo ocurrido,
qué conductas o comportamientos han observado que podían hacerles sospechar…
En el caso de la familia del acosador se les preguntará si
ese tipo de conductas repite en otros contextos distintos al centro…
En ambos casos se pedirá su colaboración y se le darán unas
pautas básicas de actuación.
Seguimiento del caso y la intervención
Se irá entrevistando periódicamente a las
personas involucradas (acosado, acosador y otros compañeros de aula) para
confirmar si el acoso efectivamente va remitiendo o por el contrario sigue
produciéndose.
Desde el principio se irá registrando todas las
conductas de acoso de las que seamos conocedores. Así podremos actuar y también
cuantificar y ver si disminuyen, desaparecen o no.
Dada la información tan valiosa que nos arroja,
puede resultar interesante volver a utilizar el test de Socioescuela y comparar
los resultados para ver si las medidas adoptadas han producido cambios en la
dinámica relacional del grupo, si ha cambiado la percepción de la alumna 24,
del resto de compañeros.
Se mantendrá una comunicación fluida y directa
con las familias para saber si observan cambios
observan en casa a nivel de conductas, qué pautas o consecuencias han
introducido ellos y cómo han respondido los alumnos….
